sábado, julio 29, 2006

Vivir en un Michoacán violento.

Hoy se acumulan 229 muertes desde el 01 de enero a la fecha que tienen que ver con la violencia, la venganza y el crimen organizado.

Un diario local anuncia (con bombo y platillo parece) alcanzada la cifra de 229 'ajustes'

los que se han registrado en el estado en lo que va del año

y algunos bla bla bla. Lo cierto es que resulta una cifra inusitada, sobre todo si, acudiendo al mismo medio informativo, revisamos que el año pasado se acumularon 147 muertes en el mismo rubro.

Vamos, ahora en Michoacán es casi tan fácil ser ejecutado como sufrir un accidente automovilístico mortal, pues los datos (del mismo medio informativo) consignan que al día de ayer en el estado se han suscitado 269 accidentes de esa naturaleza.

Adicionalmente cuando las noticias nacionales refieren a Michoacán (al menos en estos últimos meses) es por causa de este tipo de incidentes en donde todos resultan involucrados. Cuando digo "todos" me refiero obviamente a delincuentes y fuerzas del orden.

Nada menos hace unos cuantos días se dio el arraigo de varias decenas de policias municipales por fuerzas policiacas federales en uno de los municipios del estado por presumirse vínculos con grupos orgnizados de la delincuencia.

En fin, esperemos que no sucedan muertes más significativas en mandos policiacos para que se haga algo al respecto.

¿Por qué el cajón de arena?



Interesante pregunta. Este espacio nace, como en el caso de muchas cosas del mundo real o imaginario, por accidente. La circunstancia lo provoca, la circunstancia lo alimentará y finalmente la circunstancia será también la encargada de darle fin.


Los cajones de arena son accesorios indispensables para aquellas personas que en un entorno urbano poseen como mascota a un gato. Estos lugares, que a simple vista parecieran otro tipo de artilugios (sobre todo para quienes no conocemos su función), son utilizados por la mascota en cuestión para enterrar sus excrementos. Lo interesante del caso es que el gato en su singularidad utiliza este artefacto y después de acometer en él sus más básicos instintos, utiliza la arena del mismo para tapar la defección del momento. En consecuencia el cajón de arena de manera superficial siempre luce muy limpio, sin embargo en su interior guarda todo aquel desagradable contenido.


De la misma forma en este espacio se escribirán cosas que pueden parecer pulcras o debidas, sin embargo en ocasiones quedará al descubierto otro tipo de contenido, quizá no del todo agradable, que complementa la realidad, lo que vemos y lo que no vemos. Lo que nos agrada y lo que nos desagrada.


Y en consecuencia. . .