martes, agosto 29, 2006

Algunas cosas en Morelia se conservan





Arcada exterior del edificio de la tesoreria
universitaria.

Detalle de banca en la fuente
de Villalongín.

Un aspecto de la plaza de Las Rosas.

domingo, agosto 27, 2006

Los recuerdos viajan en papel

No pasó hace mucho ¿o sí? En realidad no sé bien hace cuanto. Rápido o lento. Comenzaba mi estudio de las leyes. A ella la conocía hacía varios años. Algunas personas le decían Chabela y se enojaba, yo le decía "...". Nuestra relación era rara; siendo amigos nos veíamos de forma distinta. Sin ser bonita era una mujer muy atractiva, pero nunca le dije nada hasta que decidió salir a México. Entonces supe que no quería dejar de verla.
Cuando se fue me escribió varias veces. Todas sus cartas las recibí pero nunca las abrí. Me había prometido leer todo lo que me escribieran, pero quizá perdí el valor de hacerlo.
Regresó en algunas ocasiones y salimos, nunca comentamos el contenido de las cartas y nuestra relación siguió como un guión de cine de autor.
Sus visitas se hicieron más esporádicas y me fue más fácil verla por televisión que en vivo.
Después, un día de tantos, me dio por leer las cartas. Me enteré de muchas cosas que pensaba pero que nunca dijo. En consecuencia no se las pude contestar. Todo aquello era cosa del pasado.
Ayer, hojeando el periódico, la vi muy feliz en una foto de su boda. Se me arrancó un suspiro lento en la mente y ahí se quedó.
Apuré mi café y me dispuse a terminar de preparar el desayuno de mis hijas.

miércoles, agosto 23, 2006

Michoacán rompe su propio record!

Pues bien, muchas felicidades y GRACIAS, ¡GRACIAS a todos quienes hicieron posible el cumplimiento de este gran reto!

Al día de hoy este estado rompr su propio record de gente ajusticiada de manera violenta en lo que va del año, y vaya que no fue fácil. Retenes, operaciones policiacas coordinadas y un sinfín de declaraciones respecto de que la violencia es un hecho aislado en Michoacán.
Hemos rebasado al doble ya la cifra de "ajustes de cuentas" del año pasado. 147 en 2005 y aunque usted no lo crea, al día de hoy, sin haber terminado el 2006 hemos sobrepasado esa cifra a poco más del doble. Para los desafortunados levantados en la tierra caliente del estado vaya al menos un breve reconocimiento.
Por cierto, la semana pasada saliendo de uno de esos centros nocturnos abiertos al turismo me tocó ver una linda y breve balacera.
¡Las cosas que ahora vemos y de las que estamos empezando a perder el asombro!
Por encima, la arena se ve un poco salpicada de sangre...
¿Comió el gatito espinas?

domingo, agosto 20, 2006

50° aniversario de los somníferos televisivos para mujeres

Pues se acercan los cincuenta años de las telenovelas en México (soaps, culebrones o como se les llame), y el caso es que, frente a otro tipo de aniversarios o efemérides posibles, las telenovelas son todo un fenómeno en la vida de los mexicanos. No conozco persona que al menos una ocasión en su vida no haya sujetado sus actividades (al menos por una temporada) a la programación de alguna de esas series.

En una revista hojeaba: En el caso de México (no me consta de otros lugares) siempre repiten las historias, que podríamos resumir en unas cuantas posibilidades:

  • La cenicienta (en sus distintas modalidades) cuya protagonista trabaja como burro de carga, es tan honesta, sufrida y abnegada que hasta vómito provoca, la villana de la historia que puede ser la madrastra (sola o acompañada) y finalmente el galán que ya casi cuando va a acabar la novela resuelve la trama (y los traumas) de la protagonista llevándola a un futuro promisorio y lleno de bienaventuranzas, FIN.
  • La llamada de los parientes cuya trama para el protagonista consiste en localizar a un pariente perdido sucediendo durante dicha búsqueda que comienza a encontrar a su paso amigos y enemigos, que al final RESULTAN SER TODOS PARIENTES de tal o cual forma y con dos finales previsibles: Todos se juntan y son felices o todos se destruyen y FIN.
  • Las infantiles. Este género que no es nuevo (la primera que vi anunciada fue Mundo de Juguete) y sin querer generó una expectativa de consumo nunca antes vista. Al principio eran solamente las novelas con ese tema, luego fueron saliendo las presentaciones en vivo, los espectáculos teatrales, los conciertos, videos y demás chácharas. Al ver el éxito comercial de tales "proyectos" ahora han ido modificándose hasta el género juvenil, dejando que los protagonistas se capaciten en las infantiles y si sobreviven al abuso de sus agentes y productores, a las drogas, a los reflectores, etc. y no se ponen feos (según lo que marque el propio estandar televisivo) pues se convertirán en grandes artistas (¿?) dispuestos al tradicional "coco wash" a los de su propia generación y hasta donde la lana alcance por los siguientes meses al final de la famosa novela.
  • Las criminales (o políticas, lo cual en nuestros tiempos es sinónimo) que consisten en un gran crimen o delito que comienza ignoto por los protagonistas y a través de personajes secundarios y distintos hechos, al parecer aislados, se va descubriendo la terrible realidad que por lo general aqueja al protagonista y le impide ser feliz para siempre. Sin embargo y cuando el panorama de la novela en cuestión no puede ser más desolador PUM como por arte de magia todo se resuelve mediante la acertada intervención del policía inteligente, incomprensivo y sin vida propia que desde un principio parecía empecinado en atrapar al protagonista. FIN.

No sé si se me escapara alguna modalidad, pero por lo general las mexicanas se refieren a los primeros dos apartados y la verdad parecieran destinadas no simplemente a entretener sino tambien a formentar (y diseñar en algunos casos) roles sociales a fin de que se vayan haciendo aceptables en nuestro entorno.

Ah pero ¿Qué tal aquellas novelas que se llegaron a salir de los cánones establecidos? Ahí les van unos títulos que a mí me parecieron diferentes: La cuna de lobos (con la villana del parche), el maleficio (con el "Sr. telenovela") y una muy vieja, creo de los setentas, que se llamaba la isla o la isla verde.

Respecto de las novelas, parece ser que nadie se escapa y por tanto "el que esté libre de culpa, que arroje la primera piedra".

Por encima la arena se ve limpia.



jueves, agosto 17, 2006

¿Es preferible la cordura diaria o la locura intemporal?

Muerte en las calles, viejos con ideas del pasado queriendo traerlas al futuro, expedientes que desaparecen por arte de magia y exámenes que piden sean preparados con menos de 10 horas de anticipación, un par de ojos pequeños que miran como pidiendo consuelo o descanso, sonrisas y llantos con la visión sana de la vida y la incomprensión natural de la infancia, muñequitos dientones que cantan o gritan consignas, un pequeño motor persiguiendo sombras a lo largo de la ciudad, sabios con preocupaciones de niño angustiados por un puñado de ladrillos, almas hoy contritas que alguna vez fueron perversas y desdeñosas, adquisición de la felicidad embotellada para dejar de ver lo que rodea al espectador y crear una atmósfera maravillosa donde los meseros se vuelven Adonis y las parroquianas se transforman en sirenas voluptuosas.
Rulfiano el paisaje de estas últimas 24. Las tramas de una historia que se extienden de manera casi imperceptible haciendo un hilo que parece ser conductor...pero ¿conductor de qué?
Cada vez que salgo de la ciudad (y esas salidas son esporádicas debo admitir) y me acerco a la tierra de mi familia, el Oriente del estado, vuelvo a tragarme por los poros los pinares del camino. Cubierto de polvo aparece un viejo ya sin cancer en sus huesos, avisando una parada a la mitad de ninguna parte. ¿Y a dónde vamos? -Después de que observes como esa vaca se come la última brizna de la vida visitaremos a los muertos-.
Y veo a la gran señora, dueña de los cerros del pequeño pueblo de tejas coloradas, repetir a mis oidos infantiles -No hijo, aquí somos muy pobres, aquí no tenemos de eso-.
Y aparece aquel hombre de los ojos con llamas azules hablando nuevamente de espantos, aparecidos, el diablillo del puente, la mujer de los tacones misteriosos y los fuegos que viajan en forma de grandes albóndigas luminosas de un pueblo a otro.
Sí. En la vorágine de los eventos simples de un día es preferible (al menos por un momento) recordar un pasado que no termina de irse y que sigue carcomiendo las entrañas a enfrentar la locura del día a día que amablemente tiende una mano acolchada.
¿O no?

jueves, agosto 10, 2006

La coherencia como tabla de salvación

Veia antes de ayer un "no feliz cumpleaños" o infeliz o como se diga. Acabo de pasar el mío y observo que para algunas personas no es del todo grato festejar tal evento. En mi caso me gusta festejar el santo porque es tradición familiar (siempre se festejaba a mi abuela y a mí me tocaba de carambola) además de lo original pues siempre se mueve la fecha y puede caer casi durante todo el mes de junio y eso me parece divertido.
¿A dónde se van los años? Interesante pregunta. Y peor cuando te preguntan la edad para salir con un -¡Oh, no es cierto!, pero si ni se te notan-. O aquello de las personas que te conocen hace algún tiempo y te dicen -Estás igualito-, -No manches no se te ve la edad- (o al menos no tanto como lo pendejo, que eso sí brilla). En fin y una serie de cosas que no te hacen mas que reflexionar. No podría ser de otra forma. Para mí las fechas de cumpelaños son hasta cierto punto deprimentes, y si no llegan a tal extremo, por lo menos sí de una gran reflexión. Preguntas como:
¿Cómo has llegado a ser quien se ve ahora en el espejo?
¿Qué habría pasado contigo hoy si ayer hubieras hecho esto en vez de lo otro?
¿Quién eres?
¿Cómo estás?
¿Cuándo te salió esta méndiga arruga que no había visto?
¿Por qué el peje se come las eses?
¿Será cierto que Madrazo ahora está viendo las manifestaciones desde Miami con una margarita en la mano?
etc
Bueno, quizá las últimas no se las haga todo el mundo, pero algunas de las primeras si pueden ser tema de escrutinio personal a lo largo de ese día, que repite aquel en el que se nació (o al menos eso supone uno porque de ello tampoco hay garantía, y menos habiendo quien tiene varias actas de nacimiento o las mujeres por ejemplo que se ponen y se quitan edad como si fueran prendas íntimas). Sin embargo esta situación del festejo con pastel y todo (que por cierto hace poco me decían que el concepto de pastel representa la placenta -ooorale-) pareciera que pretende mantenernos con un hilo de coherencia en la vida, intento explicarme; Desde tiempos inmemoriales el género humano, cuando descubrió que en grupo puede sobrevivir más fácilmente, se ha organizado de tal forma que dependiendo de sus capacidades desarrolla un rol al interior de tal grupo. Esas capacidades pueden ser identificadas a través de distintos tipos de indicadores como lo son el sexo, la inteligencia y por supuesto LA EDAD. Los individuos más jóvenes tienen actividades recreativas y de formación, los desarrollados llevan a cabo actividades de tipo productivo y reproductivo, y finalmente los individuos de edades superiores realizan actividades de supervisión, consejo.
Son pues los roles sociales que se encuentran insertos casi genéticamente en las personas los que determinan conductas, actitudes y actividades. Ahí se cuelan cosas como los cumpleaños, fiestas en donde se pone de manifiesto el cambio de una edad a otra, la adquisición de una nueva capacidad o de un nuevo rol. En algunas culturas el dejar de ser un menor para convertirse en adolescente es motivo de una gran celebración. Para no ir muy lejos en México el festejar "Los quinceaños" es toda una tradición que hasta la fecha no se pierde (El abuelo de un amigo decía: -Si, ya mero les iba a hacer esa fiesta a mis hijas. Es como decir YA ESTÁN LISTAS, PÁSENLE MOSCARDONES-).
Permite pues este tipo de celebraciones ubicar al ser humano respecto de su entorno. Recordemos que el sentido de pertenencia es necesario. Los grandes sistemas sociales se han construido sin perder el interés en este aspecto: Orillan a los miembros del grupo y a quienes se quieren sumar a ellos a someterse a sus condiciones o a ser considerados parias.
De cualquier forma felicidades a los que cumplen y cumplimos años, pues eso nos recuerda que formamos parte de un grupo social, aunque no nos termine de gustar o no encajemos del todo bien en él.

miércoles, agosto 09, 2006

Las historias de un mapache

Ahora que la moda es hablar de cosas relacionadas con elecciones, recuentos y fraudes, recuerdo una historia que me contaron, la cual no sé si es cierta, pero al fin la refiero:

"No mi'jo ahora los fraudes ya no son como antes. Antes la cosa era más sencilla. En el partido todo se basaba en llevar entre otras cosas, una buena estadística sobre las casillas donde ganábamos y aquellas donde perdíamos. Había algunas en donde la cosa se ponía tan fea que ya ni representantes enviábamos, de tal suerte que sabíamos de antemano según el padrón electoral en cuales perderíamos y por cuantos votos; ¡ah! pero eso no era obstáculo para hacer nuestras trampitas. En el caso de tener bien ubicadas tales casillas procedíamos a llevar algunas actividades a cabo como eran el poner algunos perros callejeros agresivos dentro del local donde se instalaría la casilla, inutilizar las entradas a tal lugar con cadenas y candados gruesos, montar en los exteriores distintos posters, gallardetes o carteles de los partidos de oposición, pegar imágenes agresivas con engrudo, tirar en el interior trampas para abejas llenas de ellas y todo una noche antes de la jornada electoral. La instrucción a la mañana siguiente era comenzar la jornada impugnando todas aquellas casillas en donde hubiesen señas de poder hacerlo. Al final de la jornada y con todos esos incidentes había la posibilidad de echar abajo esas casillas con lo cual se disminuía el número total de votos para los contrarios".
Mmmm, no cabe duda que los tiempos cambian. De hace 12 años a la fecha las cosas son diferentes. Las instituciones van cambiando y no es por obra de la casualidad. Antes, por ejemplo en materia electoral, las trampas eran muchas, pero cuando la gente que conformaba los partidos fue cambiando de instituto político y, en consecuencia, todos fueron sabiendo las trampas y como defenderse de ellas. Ahora los fraudes "a la antigüita" ya son muy díficiles. No es de soslayarse que efectivamente quien tiene el poder hace de todo por mantenerse en él y puede usar muchos mecanismos tanto legales como otros que no lo son tanto para perpetuarse. El caso de nuestro país no es la excepción, sin embargo cada vez más, la gente tiene control de los procedimientos para elegir a sus gobernantes. Quizá el problema está en los mismos partidos políticos, específicamente en la forma de elegir a sus candidatos. Creo que el principal problema de las elecciones se centra en los candidatos pues son gente que no tiene una idelogía definida, que tienen poco o nulo compromiso social, que buscan en la política una forma ilegítima de crecimiento personal y que finalmente no tienen un nivel de profesionalización para el sector público.
Por encima, la arena se ve limpia...

jueves, agosto 03, 2006

El Morelia submarino

Como de costumbre los niveles de realidad son diversos. Hay personas con quienes discuto sobre lo que es la realidad, y piensan que es sólo una. Al contrario advierto que la realidad se divide, según apreciación personal, en distintos niveles dependiendo de quien la observe. Hace algunos días revisaba el concepto de "la décima dimensión" a través de un blog norteño muy agradable y esas ideas están muy cerca de las apreciaciones comunes, sin tanto ornamento claro.
El caso de Morelia no es la excepción. Para algunos nuestra realidad simplemente es que no pasa mayor problema con la lluvia. Lamentablemente para otros la situación no es igual. Ayer más de 100 casas resultaron inundadas con este nuevo fenómeno meteorológico que viene de la costa michoacana. El problema al parecer se suscitó cuando los equipos de bombeo instalados a principios de año (con la consigna municipal electoral "Morelia no se inundará" ). Siete colonias padecieron la pérdida de patrimonio, menaje, propiedades personales e inseguridad y todo esto pasó en una tarde.
Sin embargo para las autoridades la realidad es otra. Inclusive el responsable de los alcantarillados de la ciudad les dijo a los afectados que si querían tomar calles, "era cosa de ellos..."
Mal estamos cuando la autoridad no solamente no toma su rol social obligatorio sino que además libera a sus ciudadanos para que tomen las decisiones en sus manos.