domingo, agosto 20, 2006

50° aniversario de los somníferos televisivos para mujeres

Pues se acercan los cincuenta años de las telenovelas en México (soaps, culebrones o como se les llame), y el caso es que, frente a otro tipo de aniversarios o efemérides posibles, las telenovelas son todo un fenómeno en la vida de los mexicanos. No conozco persona que al menos una ocasión en su vida no haya sujetado sus actividades (al menos por una temporada) a la programación de alguna de esas series.

En una revista hojeaba: En el caso de México (no me consta de otros lugares) siempre repiten las historias, que podríamos resumir en unas cuantas posibilidades:

  • La cenicienta (en sus distintas modalidades) cuya protagonista trabaja como burro de carga, es tan honesta, sufrida y abnegada que hasta vómito provoca, la villana de la historia que puede ser la madrastra (sola o acompañada) y finalmente el galán que ya casi cuando va a acabar la novela resuelve la trama (y los traumas) de la protagonista llevándola a un futuro promisorio y lleno de bienaventuranzas, FIN.
  • La llamada de los parientes cuya trama para el protagonista consiste en localizar a un pariente perdido sucediendo durante dicha búsqueda que comienza a encontrar a su paso amigos y enemigos, que al final RESULTAN SER TODOS PARIENTES de tal o cual forma y con dos finales previsibles: Todos se juntan y son felices o todos se destruyen y FIN.
  • Las infantiles. Este género que no es nuevo (la primera que vi anunciada fue Mundo de Juguete) y sin querer generó una expectativa de consumo nunca antes vista. Al principio eran solamente las novelas con ese tema, luego fueron saliendo las presentaciones en vivo, los espectáculos teatrales, los conciertos, videos y demás chácharas. Al ver el éxito comercial de tales "proyectos" ahora han ido modificándose hasta el género juvenil, dejando que los protagonistas se capaciten en las infantiles y si sobreviven al abuso de sus agentes y productores, a las drogas, a los reflectores, etc. y no se ponen feos (según lo que marque el propio estandar televisivo) pues se convertirán en grandes artistas (¿?) dispuestos al tradicional "coco wash" a los de su propia generación y hasta donde la lana alcance por los siguientes meses al final de la famosa novela.
  • Las criminales (o políticas, lo cual en nuestros tiempos es sinónimo) que consisten en un gran crimen o delito que comienza ignoto por los protagonistas y a través de personajes secundarios y distintos hechos, al parecer aislados, se va descubriendo la terrible realidad que por lo general aqueja al protagonista y le impide ser feliz para siempre. Sin embargo y cuando el panorama de la novela en cuestión no puede ser más desolador PUM como por arte de magia todo se resuelve mediante la acertada intervención del policía inteligente, incomprensivo y sin vida propia que desde un principio parecía empecinado en atrapar al protagonista. FIN.

No sé si se me escapara alguna modalidad, pero por lo general las mexicanas se refieren a los primeros dos apartados y la verdad parecieran destinadas no simplemente a entretener sino tambien a formentar (y diseñar en algunos casos) roles sociales a fin de que se vayan haciendo aceptables en nuestro entorno.

Ah pero ¿Qué tal aquellas novelas que se llegaron a salir de los cánones establecidos? Ahí les van unos títulos que a mí me parecieron diferentes: La cuna de lobos (con la villana del parche), el maleficio (con el "Sr. telenovela") y una muy vieja, creo de los setentas, que se llamaba la isla o la isla verde.

Respecto de las novelas, parece ser que nadie se escapa y por tanto "el que esté libre de culpa, que arroje la primera piedra".

Por encima la arena se ve limpia.



2 comentarios:

Falso Profeta dijo...

Y la fea más bella en qué clasificación entra?

Yo las hubiera clasificado en:

-asco
-diarrea
-vomito

Donde las tres caben en la misma clasificación por su capacidad histrionica nula o mediocre de actores. jaja

jes dijo...

Buen apunte profeta. Habrá que hacer un recuento y una reclasificación.