jueves, octubre 26, 2006

Una historia especial (Cuarta parte). O el desenlace.

Recibí una llamada de la autoridad de mi escuela, en donde se me solicitaba “apoyar” a los reprobados para que presentaran un TERCER EXAMEN ESPECIAL (que se traducía en realidad en un quinto examen sobre lo mismo para aprobar el curso) o mejor aún, que les pidiera un trabajo para aprobar la materia.

Contesté que no quería dejar ningún trabajo dado que el tiempo no alcanzaba para que lo realizaran de manera seria y menos como para que lo pudiera revisar con calma. Entendiendo sin embargo la importancia del asunto y sabiendo que los “estudiantes” se encontraban ahí y que no dudarían en secuestrar las instalaciones perjudicando a cerca de 6 mil alumnos, le dije a la autoridad que los citara ese día por la tarde para buscar juntos una solución.

A la hora convenida y con solamente la mitad de los reprobados tomé la decisión de hacer un nuevo examen para ellos, con la peculiaridad de que les dejaría que copiaran las preguntas (20 por supuesto que pertenecían al curso remedial que ya habían tomado) y que cinco días después lo presentarían.

Pues bien, como no hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla, la fecha llegó y busqué una oportunidad para hacerlos sentir mal: Les pedí consiguieran una banca y se sentaran en el pasillo principal de la escuela (para que todos los vieran) grité -¡A todos los que vayan a realizar EXAMEN ESPECIAL por tercera ocasión acérquense! Y les pedí que solamente pusieran su nombre y demás datos personales, que en la casilla de calificación pusieran aquella que creyeran se merecían, y a la vuelta del examen la razón por la cual consideraban tal calificación auto impuesta como justa, dejando el resto del examen en blanco.

En el colmo de los colmos uno de ellos me entregó el examen SIN NOMBRE ALGUNO!!! Increíble, lo tuve que regresar preguntándole ¿A quién le pongo esta calificación? Solamente así se dio cuenta de su falla.

Recibidos todos los exámenes los fui a entregar (sin ver ninguno) a la Dirección de la escuela. Para una farsa de estudiantes, una farsa de examen. La verdad no me quiero excusar de ninguna forma. El comportamiento del profesor deja mucho que desear, y si les preguntara a los otros alumnos, a los que cursaron la materia y la aprobaron en el ciclo normal, a quienes aprobaron la materia en el extraordinario, a quienes lo hicieron en el extraordinario de regularización, a quienes trabajaron el curso remedial, a quienes aprobaron el examen especial, seguramente me llevaría una rechifla singular. Y en tal caso sería entendible, no es justo que alguien obtenga una calificación superior por medio de la presión a quien realiza un esfuerzo cotidiano.

Privilegiar el chantaje frente a la honestidad realmente es aberrante, sin embargo y sabido de lo que este grupo estaba dispuesto a hacer reflexioné finalmente que es preferible causar un daño dejando a estos seudoestudiantes aprobar la materia que reprobarlos y que a través de una nueva presión perjudiquen a quienes están interesados en estudiar como es debido.

1 comentario:

La ChiCa X dijo...

BIEN HECHO JES!! mínimo los expusiste frente a toda la escuela a esa bola de holgazanes, de segurito esos alumnos van que vuelan para ser diputados, dirigentes de la cnc o algo asi... cuando yo estudiaba en mi queridisimo tecnologico de dgo. pasaba lo mismo, me esfozaba durante todo el semestre para aprender y nomas llegaban los huevoncitos y les daban chance de pasar para que no hubiera broncas.. maldita injusticia y aparte ahora son dirigentes de la sección estudiantil y hasta cobran en la SEP ashh como hay gente transa..
saludos jess!!!!