lunes, agosto 13, 2007

Porque la música debe compartirse

Muchas veces, frente a un monitor, revisamos cosas formales, importantes, trascendentes, necesarias, imperiosas y demás. Las otras veces, podemos usar la computadora para el ocio y el esparcimiento (desde la A a la Z). Una de esas actividades tan gratificantes es el mundo de la música.

De pronto me preguntan sobre la música que escucho. Acá al lado izquierdo (diría el Dr. IQ) tengo una cajita negra que reseña algunas de las rolas que oigo durante el día.

Y es que la música acompaña al género humano desde tiempos inmemorables. Desde los teponaztli, ayacaxtli y otros instrumentos que daban forma a la música precolombina hasta los de cuerda que se siguen fabricando con tan buena mano en Paracho.

En efecto me gusta la música. Y es una expresión que tiene la capacidad de adaptarse a cualquier estado de ánimo.

Desde la instrumental hasta la vocal, aquella que incluye los sonidos de la naturaleza, así como la de formato electrónico absoluto y un buen de etcéteras.

Por eso dejo la cajita y recomiendo ese sitio, porque la música debe compartirse...

1 comentario:

Juan Diaz dijo...

gracias por compartirla, a mi me gusta la mayoria de generos, siempre la disfruto