miércoles, febrero 06, 2008

Pasó por la mañana...


Sol de frente, yo en el auto, después de dejar a la mayor en la escuela y esperando mi turno para cruzar la avenida. Adelante de mí la conductora de un chevy c (juajua) sin placas tiene la feliz ocurrencia de parar cuando los demás avanzan, arranco y me detengo sobre la defensa del chevy. Carajo, baja doña igualada que me dice Ay, mira me pegaste ¿Ahora qué haremos?. -Por lo pronto ponga su auto pasando el cruce Sra. que estamos deteniendo el tráfico...

Después de breve discusión estéril, doy mi licencia y mi número teléfonico. -Mande su auto a la agencia que le hagan un presupuesto, me llama y voy a pagar (magnate universitario, sí como no).
-Y señora...
¿Sí?
-Por amor de Dios aprenda a conducir o deje que alguien más lo haga por Usted.
Mira @¿¡+*`% (descalificaciones y ofensas innecesarias de repetir) yo sí sé manejar, tú eres quien no sabe, bla bla bla.

Mientras la doña comienza con su discurso, arranco, voy a casa, llego a leer el periódico y tomo mi café.

Hay cosas más importantes por hacer en el día que escuchar estupideces.
(Imagen de archivo).