viernes, agosto 29, 2008

Capacidad de olvido

Pensé que olvidarlo todo era un problema, incluso aprendí que hay una enfermedad relacionada con ese "padecimiento" -Que por cierto, llega con el tiempo, ja-.

Ahora que lo recuerdo, para qué demonios quiero acordarme de todo. Acá bien Funes.

Y ese escritor, "idolatrado" por el de las botas de charol, justificando (en su momento) que era más fácil decir José Luis y que a él le hubiese gustado llamarse así...

Indudable, sigue siendo un mayor atractivo convertirse en Presidente de México que Rey en cualquier imperio bananero.

En Mérida, donde antes no pasaba nada, ahora todo mundo pierde la cabeza, literalmente...