viernes, septiembre 19, 2008

Doble moral, dobles reglas: doblegación social

Cuando en un grupo social, se presenta un doble discurso, un apego a distintas reglas y una normatividad opuesta, se abre la disyuntiva a quien está en un lado para pasarse al otro (más fácil por supuesto).

Termina la semana y de los acontecimientos del 15 solamente tenemos discursos, algunas despensas, catafalcos con patrocinadores y desconsuelo. Para complicar las cosas ahora (y ante la falta de una respuesta seria, profesional y coherente) un grupo delincuencial a través de panfletos aparecidos misteriosamente en la ciudad ayer, se deslinda del ataque, exige respuesta de los gobiernos (patos tirando a las escopetas) y finalmente prometiendo hacerse cargo de la investigación, desde el submundo criminal, dar con los responsables y castigarlos con todo rigor.

Realidad Kafkiana nuevamente en México, donde los delincuentes organizados buscan hacerse de una imagen con cobijo social al pretender erigirse como defensores del pueblo.

Lo peor puede venir después, cuando efectivamente nuestra seguridad quede -de una u otra forma- sujeta a los procederes de la delincuencia, y sean ellos quienes ajusticien (a su modo) a los responsables del 151108.

¿Qué pasará con la gente al ver este cambio de sede en la administración de justicia?

¿Sera sencillo dejar el respeto a la norma, al orden y pasar al instrumento de justicia privada?