sábado, noviembre 29, 2008

Entomofagia o un camino de crisis


Hasta principios del siglo XX la ingesta de insectos y su inclusión en la dieta nacional era algo, si no común, sí recurrente un distintas partes del país. La introducción de insecticidas y demás formas tecnológicas de agresión contra el medio ambiente, amenazó la existencia de esos seres con millones de años de presencia en la Tierra. De la misma forma se desalentó la práctica de comer insectos por el daño que podría causar alimentarse de insectos envenenados.

Ahora se presentan alternativas para retomar tal práctica a nivel gourmet. Dos universidades michoacanas presentaron ayer una deliciosa alternativa para estos tiempos recurrentes de crisis, pero no únicamente por dicha razón sino por otra más actractiva: el superior nivel de proteina que contiene la misma cantidad de insectos que la de mamíferos o algún otro tipo de carne.

Será el sereno, pero bien preparados, saben buenos. Eso sí, la combinación de texturas de un alacrán dentro de gelatina no me pareció muy exquisita que digamos...