jueves, diciembre 11, 2008

Abogado que no es guadalupano no es abogado

Al menos en Morelia es casi ley, y nada tiene que ver con la religiosidad de sus egresados (aunque a much@s les hayan bendecido el anillo -de graduación- en ese templo).

Amén del fervor religioso, lo cierto es que cada fiesta del 12 de diciembre, y gracias a tener al recinto guadalupano a un lado de la Facultad de Derecho, todo se vuelve caos: Se instala una enormidad de comercios ambulantes de toda suerte de giros -imagino, para honrar a la virgencita- y nuestros estudiantes aprovechan la ocasión para presentar todo tipo de argumentos a efecto de suspender las clases, mientras nuestros directivos de la escuela quieren que "a como dé lugar" continuemos hasta pasada la fiesta.

Hoy intenté llegar a susodicho lugar e invertí casi una hora para acercarme. Cuando vi mi espantoso error -horror también- lo único que pude hacer fue alejarme a "paso de rueda" mientras a mis espaldas se hacían lejanos los gritos de: (poner ¿música? de reguetón) -Contra la monarquíaaaaaa- que muy probablemente provenían de algún stand de futbolitos.

Ah porque debes saber guadalupana que en tu honor los estudiantes de Derecho se "revientan" fieros torneos de futbolitos, donde incluso puedes ver a sus profesores también -que normalmente perdemos por falta de práctica, cof cof- y en donde se apuesta la vida y se respeta al que gana.

En fin, que no se puede llegar ahí y cuando llegas lo único que te toca -si eres diestro- es esquivar Juandiegos y huarecitas, mientras vas pateando montañas de trozos de caña en bagazos...

Yo por eso y gracias a Dios, me mantengo ateo.